Cómo creamos nuestra realidad

El concepto de la física cuántica postula que algo es energía hasta que se observa y se convierte en materia.

Siguiendo este postulado, podemos extrapolarlo a nuestra vida cotidiana.

Imagínate que estás en un estado de creación permanente de forma inconsciente. Imagínate que tu mente está constantemente condensando un Universo de Energía en materia para crear tu realidad.

Lo que ocurre es que creamos en “piloto automático.” Tú no eres consciente de este proceso, sólo vives sus consecuencias.

Esto es cómodo, ya que te libera del trabajo de crear tu propia realidad de forma consciente, pero tiene su lado negativo ya que no eres consciente de crear tus incomodidades, además de las cosas que te gustan.

Además, sueles crear tu realidad basada en experiencias pasadas, de nuevo por lógica y comodidad.

El problema con este proceso es que: si ayer hubo una incomodidad, tu mente considera que mañana seguirá existiendo.

Lo que hay está basado en nuestras creencias. ¿Y cómo sabes lo que hay? Tu concepto del mundo se basa en tus experiencias personales y tus patrones heredados.

Estos dos factores en conjunto crean Tus Creencias, o sea lo que experimentas a diario se basa en lo que crees que deberías experimentar.

El problema radica en que, como mencionamos arriba, todo esto está ocurriendo por debajo de tu nivel de consciencia. En otras palabras, realmente no sabes lo que son tus creencias y como consecuencia, son difíciles de modificar de forma consciente.

En cambio, sí se pueden cambiar si usas la energía para hacerlo, ya que como hemos visto el proceso de crear tu realidad consiste en condensar la energía en hechos y objetos materiales. ¡Esto es Reiki Nivel II! “algo es energía, hasta que se observa y se convierte en materia.”.

Con el segundo nivel de Reiki fortaleces tu conexión con la energía para dirigirla con la intención, enviándola a las creencias que tenemos para liberar la energía que mantiene esas creencias vivas.

“Todo es energía. El campo es el único organismo de gobierno de la partícula. Sanando el campo es la verdadera forma en que podemos sanar el cuerpo”.

Albert Einstein

Deja una respuesta