Todo es energía

Lo que explicaba Einstein es que lo que nosotros consideramos materia es en realidad energía, pero vibrando en un rango que consideramos físico. Podemos usar los colores como ejemplo.
Cuando miras algo y dices que es “azul”, en realidad ese objeto que estas observando aparenta tener ese color por que absorbe toda la luz excepto el azul, que lo refleja, y por eso el objeto lo llamas azul.
Con la energía, cuando vibra a un nivel más denso a ti te parece algo sólido pero sigue siendo energía aunque no lo percibas como tal. En este plano, estamos enfocados en el rango vibracional que llamamos materia.
Para nosotros, algo material parece más real y algo energético parece más efímero y menos consistente.
Nos olvidamos de que en realidad la materia es una ilusión, y de hecho todas las filosofías del mundo lo mencionan, desde el budismo hasta el sufismo, las culturas chamánicas y el hinduismo, todas dicen lo mismo: el mundo de la materia es una ilusión y somos energía, aunque lo llamen de otra forma como espíritu, prana, etc.
Otro aspecto importante de lo que dijo Einstein es el concepto de la interconexión con todo lo que existe en el Universo. Cuando observas una estrella en otra galaxia, los fotones de luz entrando por tus ojos generan una conexión directa entre tú y dicha estrella a millones de años luz de donde te encuentras.
Antiguamente, se pensaba que el espacio estaba vacío, pero ahora sabemos que no es así.
El espacio está lleno de polvo estelar y plasma espacial, uniendo todo el Universo como una gigantesca tela de araña. Llevándolo a pequeña escala, no existe un espacio entre tú y tu vecino, por ejemplo.
La luz, el aire y la energía se entremezclan entre las personas y como dijo Shakespeare: “Ningún hombre es una isla”.
Resumiendo, en el Universo no existe un sitio donde no haya nada, ¡está lleno! Y por tanto, todo está conectado con todo.
Lo más importante de este concepto es que si todo está conectado, un movimiento de energía en una parte del Universo repercute sobre todo el resto.
Se dice que: “El movimiento de las alas de una mariposa en Tokio afecta la meteorología en Nueva York.” (Edward Lorenz).
¿Y esto, por qué nos afecta? Pues por una parte, solemos considerar que las cosas materiales son más permanentes e inamovibles.
En occidente, un tumor se considera más serio que un bloqueo energético, pero en la medicina tradicional china, ambas dolencias pueden tener consecuencias igual de serias.
Por otra parte, al considerar la materia inamovible nos cuesta entender que podemos cambiar nuestro entorno, ya que lo consideramos algo fijo y permanente.
El resultado es una sensación de desempoderamiento. No controlamos nuestras vidas ni nuestro destino porque pensamos que “las cosas son como son”.
Además, al no ser conscientes de la interconexión con todo, no nos creemos capaces de influir sobre cosas fuera de nosotros, o fuera de nuestro alcance inmediato, aumentando la sensación de ausencia de poder personal.
Por otra parte, como estamos tan enfocados en la materia, no le damos la necesaria importancia a temas energéticos, cuando la energía es la base de todo y por lo tanto nos afecta mucho más de lo que pensamos.
“Lo que gobierna y domina la materia es el campo de energía”.
“Todo en este Universo es en realidad energía y por lo tanto está interconectado”.
Albert Einstein
Los antiguos telescopios capturaban esto. Observa el espacio «vacío».
Los nuevos radio telescopios dan una imagen muy diferente. Apenas hay especio vacío.
No controlamos nuestras vidas ni nuestro destino porque pensamos que “las cosas son como son”.
