Tu ego odia el segundo nivel de Reiki

Una de las funciones principales de tu Ego es la de mantenerte en un estado permanente de alerta respecto a los peligros de tu entorno para garantizar tu supervivencia en un mundo hostil.

Para hacerlo tiene varias herramientas a su disposición. Primero fomenta una sensación de separación de tu entorno, o el concepto de Yo y el resto del mundo.

Cuando el Segundo Nivel te enseña que esa separación es una ilusión, sentirás resistencias a abandonar ese concepto porque tu ego se sentirá amenazado ya que ese concepto de que todo está interconectado representa un gran peligro para el instinto de supervivencia egótico.

Otra herramienta que usa el ego es la de mantenerte en un estado de indefensión respecto a tu capacidad para actuar sobre tu entorno. “Las cosas son como son” es su frase preferida.

Inicialmente lo hace para crear un mundo estable y predecible a tu alrededor, facilitando y simplificando así el manejo de eventos en tu día a día.

Al ego no le gusta el cambio, ¡aunque sea para bien! Pero Reiki II trabaja justamente lo contrario.

Te enseña que todo puede ser cambiado y que tienes el poder para hacerlo.

Por lo tanto, a medida que pones en práctica lo que has aprendido en este curso, podrás notar una sensación de pérdida de tiempo creada por el ego, haciéndote sentir que lo que haces no sirve para nada, y que nada puede cambiar.

Finalmente, el ego suele fomentar la hostilidad, no solo hacia tu entorno sino también hacia las personas que lo componen.

Todo el mundo es un potencial peligro y mantener una actitud de hostilidad hacia otros asegura tu supervivencia en este peligroso mundo que contempla tu ego.

Cuando empiezas a trabajar tus relaciones en el Segundo Nivel (ver Técnicas de Reiki II) podrás sentir una gran resistencia, e incluso un posible rechazo ya que tu ego no quiere arreglar tus relaciones con otros.

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